¿Nuevo periodismo?

domingo 22 de noviembre de 2009

El periodismo desde hace rato vive momentos complicados, por el descenso de lectores que ha llevado a muchos medios en el mundo a hacer cambios en sus políticas editoriales o poner en marcha nuevo enfoques poco claros como hacer un periodismo 2.0 o 3.0. En ese mar de propuestas está el del crowdfunding journalism, o periodismo financiado por los mismos lectores.
Un ejemplo de ese modelo es Spot Us que es una experiencia realmente innovadora de financiamiento del periodismo de investigación lanzado en Estados Unidos. En este caso son los lectores quienes costean los artículos de investigación de periodistas profesionales sobre temas que a éstos les interesa leer. En menos de 12 meses de existencia, Spot US captó casi 45 mil dólares y efectuó 40 investigaciones.
Esta es una vía que contrasta con la del The Christian Science Monitor, también estadunidense, que en el primer trimestre de este año abandonó la publicación en papel para reproducirse sólo en versión digital, aunque con una versión impresa a la que sólo se accede por suscripciones. Sin embargo, en este caso, los editores aún no tienen claro que vía tomarán en el futuro para rentabilizar su medio, porque cuentan con poca venta de publicidad.
Los directivos de Spot Us hablan de que optaron por la modalidad de financiamiento de los artículos porque de acuerdo con sus investigaciones sólo el 11 por ciento de los lectores pagan por los contenidos en internet y en su caso detectaron que otro 11 por ciento declaró estar dispuesto a pagar por las notas con aspectos que les interesa conocer, lo que está más cercano a un periodismo a la carta.
El modelo de Spot US es monitoreado por diversos medios en el planeta porque su propuesta de un periodista-empresario se piensa que puede ser puesto en marcha en todos los ámbitos del periodismo y por todos los profesionales del mismo, amén de que puede ser una ruta para oxigenar la práctica periodística.
Pero no se puede desvincularse que detrás de la propuesta de Spot Us se apunta o propone un periodismo multitareas, de alguien que sea capaz de editar audio, video, filmar profesionalmente, saber efectuar notas para cada medio y, al mismo tiempo, ser un eficaz animador de la comunidad o medio en el que escribe.

Publicado en el diario Milenio

Autenticidad y contracultura

martes 17 de noviembre de 2009

Hubo un tiempo en que significó mucho, era un estandarte y el espacio idóneo para la construcción de identidades emergentes y genuinas que buscaban oponerse al proceso de industrialización y mercantilización de la cultura. En los años sesenta fue considerada la forma más radical de luchar contra el establishment y la vía más sólida para revolucionar costumbres y maneras de ser. Así fue vista en un tiempo la contracultura y, sin embargo, desembocó en lo contrario. En vez de romper con la “hegemonía cultural” implantada por el capitalismo dio vida a un nuevo tipo de ocio y un nuevo segmento de mercado en el capitalismo moderno. La contracultura dio paso a un proceso en el que lo empírico y lo racional ocuparon el corazón de su discurso. Con la contracultura se hizo realidad el diagnóstico de Max Weber, quien había advertido que el proceso de racionalización terminaba por desembocar en la construcción de la propia prisión del ser humano, lo que él denominó la “jaula de hierro”.

Eso fue lo que aconteció con la contracultura, que ha sido una más de las expresiones del proceso de racionalización, que en vez de detener u orientar a la misma modernidad terminó precisamente por aceitar uno de sus flancos, el del mercado, y quedar aprisionado en su lógica. Ya en 1990 Luis Britto García había indicado en El imperio contracultural: del rock a la posmodernidad, que la constante de la contracultura es operar a partir del reciclaje de utopías para convertirlas en valores estéticos y mercantiles. Los símbolos rebeldes son absorbidos y transformados en in-significantes que el mercado de la contracultura alimenta de manera perenne.

Siempre interesada en transparentar la “apariencia metafísica del mundo”, la contracultura ha terminado como la trastienda del mundo verdadero y alimentando lo que en esencia era el corazón de su crítica: el mercado. Pero el problema no ha sido sólo que el sistema fuera integrando diversas manifestaciones contraculturales aniquilándolas e invirtiendo su significado, sino que muchos sigan usando cínicamente este discurso para vivir de él o, en el mejor de los casos, para justificar un estilo de vida. La posmodernidad también fue una expresión de la agonía de la contracultura al presentar algunas de sus variantes como la más viva expresión de la crítica a la modernidad, pero anulando cualquier factor de autenticidad al reducirla a una opción y relativizar cualquier postura, al grado que disímiles formas de pensar y vivir tienen el mismo valor y cualquier postura teórica es igual de importante en nombre del pluralismo y el relativismo. Pero esta idea estaba en la semilla de la contracultura, que lo mismo elevaba al cielo lo lejano, lo “extraño”, así como lo más valioso, lo auténtico, por lo cual le asignaba un gran valor al budismo, la comida hindú, la música africana...

Eso devino en la creación de un vasto mercado para el turismo, por lo que Rifkin ha denominado la mercantilización de la cultura y la misma experiencia, de suerte que la cocina y las idiosincrasias, la música y las manifestaciones políticas son ya parte de una economía fincada en la explotación de los recursos culturales y las diferencias. Un discurso que ha terminado por comercializar todo, por hacer creer que lo auténtico está en otra parte, por lo que las hordas contraculturales viajan a cualquier parte lejana del planeta (el campo, la selva, Chiapas, África...), pero la paradoja es que cuando todos los ellos se vuelven maestros en antropología del turismo y el mundo se comprime a puras redes electrónicas, cuando lo remoto ya no es tal, más vale plantearse una solución más efectiva que ilusoria. El negocio de la contracultura es una estrategia ante todo de marketing usada no para vender productos comerciales normales y corrientes, sino para comercializar un mito sobre el funcionamiento de la cultura, sobre la pureza y el real valor de las cosas y los actos humanos. Un ejemplo lo tenemos en los grupos antiglobalización, que siendo una fauna tan diversa y disímbola ha encontrado, irónicamente, su identidad, pureza y razón de ser en la reducción de la ciudadanía a actos esencialmente consumistas. En lugar de luchar por una “vida auténtica” la contracultura asume una representación abstracta, una imagen de esa existencia, y la presenta como un cambio real, cuando es únicamente un simulacro de lo improbable. Se combina el propio fetichismo cultural con la falsa promesa de autenticidad, de lucha contra el establishment, pero más que dar vida a un nuevo esquema de valores culturales en realidad se termina por justificar un estilo de vida y en algunos casos una mesiánica forma de habitar el mundo y de venderse al mejor postor. La conspicua contracultura nacional es pródiga en esto, en la que muchos de sus predicadores, “alternativos” y practicantes de un estilo de vida distinto, en realidad con sus impostados destrampes y reventones no hacen más que alimentar el mismo circuito consumista, siendo así una fábrica de simulacros al ostentarse en cuanto foro se presentan como auténticos y, otra vez, “alternativos”.

Publicado en la revista Replicante

Campus Party en México

lunes 16 de noviembre de 2009

El sábado 14 de noviembre estuve en el Campus Party efectuado en el Centro Bancomer, ubicado en Santa Fe. El acontecimiento reunió a unos tres mil quinientos chavos aproximadamente. Estuvimos por allá con @HackeMate, @sonidototal y @mizzandrew.
Campus Party  evidenció que México es ya una auténtica zona ciberpunk, embona en esos escenarios descritos por el novelista William Gibson, porque apenas ese día, antes de salir rumbo al Campus Party, había visto muy temprano un documental sobre el tracoma, que es una enfermedad ocular causada por la bacteria Chlamydia trachomatis y que se extiende entre las comunidades de Los Altos de Chiapas. Quien padece esta enfermedad se le dobla el párpado hacia dentro y las pestañas se introducen prácticamente al globo ocular. Eso no sólo genera un dolor intenso, sino que cicatriza la córnea, lo que conduce finalmente a una ceguera irreversible. La cuestión es que el tracoma es una enfermedad de la pobreza, es algo que con un poco de higiene puede detenerse, ya que si las personas tienen la costumbre de lavarse la cara todos los días no se puede contraer dicha enfermedad.
Así que ya en Santa Fe, en esa zona en donde antes era un basurero y cuna de los temidos Panchitos y de cuevas en donde dormitaban los recoge basura y pordioseros, ahora se llevaba a cabo una fiesta digital en donde además está asentado eso que emula el primer mundo de este desigual país y en donde esos asistentes ni siquiera saben, probablemente, del tracoma.
Lo que sigue siendo constante es que este campo de las nuevas tecnologías es que es un territorio dominado por chavos, ya que las mujeres siguen siendo una minoría en los eventos relacionados con computación y nuevas tecnologías. La zona con menos asistentes era la Campus Lab que reunió al talento campusero con las necesidades de las empresas, en donde por cierto se seleccionaron 10 proyectos que serán, o ya fueron, presentados a inversionistas para ver si aflojan los recursos para hacerlos factibles.
En lo personal tenía interés en escuchar a Tim Berners.Lee pero no me fue posible porque ese día que se presentó el creador de la Web tenía presentación de la revista Replicante, pero a cambio de eso pudimos apreciar la participación de los chavos y vimos por allí a algunos de los divulgadores y amantes de las nuevas tecnologías en el país.
En el evento los participantes encontrarán cuatro zonas, una enfocada a Innovación con desarrolladores, software libre y seguridad; la segunda de Cultura digital en donde se abordaban temas como blog, diseño, fotografía, video y música; otra de Ocio Digital con consolas, juegos y simulación, en donde estaba la mayor parte de chavos; y, por último, la de Ciencia, enfocada en astronomía y modding, en donde tuvimos oportunidad de ver a interesantes propuestas de chavos que prácticamente reprograman el hardware para dejarlo de acuerdo a las necesidades o gustos personales.
En fin, lo bueno es que esta fiesta de internet ha llegado a México, lo que falta por ver es qué tanto impacta tiene el mismo en la conformación de comunidades que pongan su talento a disposición de causas comunes, o cómo afecta el mismo desarrollo de las nuevas tecnologías, sobre todo en momento en donde México ha perdido liderazgo en Latinoamérica.

Presentación de Replicante

viernes 13 de noviembre de 2009

Anoche tuvimos la presentación de Replicante, que fue parte del programa Los caminos del futuro. Para rematar terminamos en la calle Leyva en lo que pronto será una galería que lanzará Carlos Kubli, en donde le entramos a una botana y unas chelas que permitieron hacer más ameno el convivio.

Yo abordé en la presentación lo que considero es el aspecto fundamental que tiene Replicante 21, el problema de la precaria ciudadanización que existe en este país, y que de alguna manera sin hacerse explícita está presente a lo largo de la publicación, en particular en el tema central.

No es que no existan grupos de ciudadanos en este país. pero la verdad es que son escasos comparado con los grupos clientelares y, sobre todo, con ese comportamiento cultural en el país en donde los ciudadanos se comportan como clientes: en cualquier trámite, aunque sea un derecho que tienen las personas, acuden a solicitarlo como clientes. 

En todo caso para este país en ruinas culturalmente hablando, necesitamos tener ciudadanos para frenar el apetito de partidos, legisladores, funcionarios, empresarios y empezar a armar bajo nuevos cimientos este país que se desmorona de manera estrepitosa.

Presentación de Replicante en Cuernavaca

martes 10 de noviembre de 2009




El próximo jueves acompañaré a Rogelio Villarreal y Raúl Silva en la presentación de la edición número 21 que aborda el tema “México hacia el futuro” desde las diversas perspectivas de conocidos analistas y escritores. 
Rogelio Villarreal es el editor de Replicante, lo que es una buena oportunidad para charlar con el editor de una de las mejores revistas culturales de este país.
La presentación es a las 19:00 hrs en el Palacio de Cortes, que está ubicado en pleno centro de Cuernavaca, Morelos.

 
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